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Cómo Presentar A Una Nueva Mascota

Todos conocemos la frase "como perros y gatos" 
¿Mi gato recién adoptado se va a llevar bien con mi perro?... ¿y viceversa?
Nuestra primera recomendación es preparar un encuentro inicial antes de tomar una decisión definitiva de obligarlos a vivir bajo al mismo techo. Y es que depende de los individuos (un perro se puede llevar bien con algunos gatos, y con otros no).
En esta nota usaremos los siguientes términos:

  • EL NUEVO INTEGRANTE - El gato o perro que estás pensando adoptar.
  • EL RESIDENTE - El gato o perro que ya vive en tu casa.
  • LA PRESENTACIÓN - El periodo durante el cuál estarás ayudandolos a acostumbrarse a estar bajo el mismo techo

CÓMO REACCIONARÁ:
  • Algunos de inmediato lo perciben como una presa y harán todo lo posible por atraparlo.
  • Otros serán menos agresivos y mucho más curiosos al ver al nuevo integrante. Esta curiosidad se puede convertir en una invitación a jugar o a cierta agresividad, que depende totalmente de la forma en que el nuevo integrante reaccione. Un perro puede buscar jugar, pero si el gato responde agresivamente al sentirse amenazado, el perro podría también actuar agresivamente.
  • Luego están los residentes que parecen enamorarse a primera vista cuando ven al nuevo integrante. Estos se relajan cuando están en presencia de algún desconocido y lo ven como el mejor juguete que se haya fabricado. Idealmente el nuevo integrante responderá de la misma manera y entonces no habría problemas entre ellos.

REGLAS DE ORO:
  • Si se trata de un perro y un gato: Asegúrate de que el gato tenga total libertad, y que pueda correr o esconderse en caso de ser necesario. Asimismo, asegúrate de que el perro o cachorro esté bien sujeto y no pueda perseguir o atrapar al gato. La razón es simple: durante el primer encuentro, hay más riesgo para el gato, simplemente por su tamaño.
  • La forma en que se lleve a cabo el primer encuentro puede ser la diferencia entre una relación duradera o una agresión y heridas para uno de ellos. Tu objetivo durante el periodo inicial es ayudarlos a familiarizarse con la presencia del otro, poco a poco.
  • Planea y supervisa. Durante el período de presentación debes estar siempre atento. Si tienes que dejarlos solos en casa, déjalos en habitaciones separadas hasta que vuelvas. A veces, pueden llegar a ser mejores amigos en cuestión de días, mientras que otras situaciones podrían llevar semanas o incluso meses.
  • Debes estar dispuesto a dedicarle el tiempo que sea necesario. Sin importar las circunstancias, tu dedicación y paciencia es la clave para lograr la meta final, una amistad.

CÓMO LOGRARLO CON ÉXITO:
Para lograr la mejor introducción posible entre un residente y un nuevo integrante debes seguir los siguientes pasos:
PASO 1 - Cuando traes a un nuevo animal (gato o perro) a tu casa por primera vez, debes dividir tu hogar en áreas específicas para cada uno de ellos, así no podrán verse. Sin embargo podrán olerse y escucharse, lo cual ayudará al nuevo integrante a su nuevo hogar mientras que el residente está lejos de su alcance.
PASO 2 - Durante este tiempo, toma una toalla vieja o una camiseta y frota todo el cuerpo del nuevo integrante con ella. Luego colócala en el área donde se encuentra el residente. Colócala cerca de él y comienza a jugar con él o darle bocadillos para que asocie el olor del nuevo integrante con experiencias positivas. Esto ayudará inmensamente con su convivencia en el futuro.
PASO 3 - Mantén ese acomodo de separación hasta que ambos pierdan el interés de invadir el área del otro, luego cambia los lugares. Coloca a cada animal en el área donde se encontraba el otro, y asegúrate de cambiar la toalla olorosa de la misma manera.

PASO 4 - Ahora, colócalos en lados opuestos de una puerta cerrada. Coloca algunos bocadillos o croquetas en ambos lado de la puerta. El objetivo es que cada uno disfrute de su comida aún a sabiendas de que están cerca el uno del otro. Esto fortalece el concepto de la  asociación positiva. 
PASO 5 - Mantenlos de esta manera hasta que notes que los animales pierden la curiosidad por olfatear al otro por debajo de la puerta. A continuación, permite que hagan contacto visual pero detrás de alguna división (como una reja o una puerta con pantalla de alambre). Puede llegar a haber cierta tensión al principio, por lo que debes ayudarlos por medio de bocadillos y caricias (úsalos como distracción y solo dáselos cuando estén tranquilos).
PASO 6 - Una vez que están totalmente tranquilos y relajados, poco a poco permíteles interactuar. Puedes colocarlos en la misma habitación, si se trata de un perro y gato, o dos perros mantén al (los) perro(s) con su correa puesta mientras que te sientas en algún lugar cómodo. Permite que el residente se acerque al nuevo integrante a su propio paso. Si el perro se altera o está demasiado emocionado, utiliza una botella de agua con atomizador (spray) para corregirlo. Aquí tu trabajo será estar completamente tranquilo y evitar que el perro se emocione de más y comience a perseguir al gato. En cuanto al gato, él debe acostumbrarse a la idea de que el perro no lo va a molestar.

LO QUÉ NUNCA DEBES HACER:
Éstos son los errores más comunes que hacemos al introducir nuevas mascotas:
  • Forzar la cercanía física. Cargar al nuevo integrante y acercarlo al residente (o viceversa) como forma de introducción tentará al gato a arañar, lo cuál resulta en que el otro lo odie. Siempre permite que el encuentro suceda a su debido tiempo.
  • Desconocer su capacidad social antes de adoptarlos. Seremos los primeros en decirte que adoptar un animal de un albergue es una idea maravillosa, especialmente si no tienes otras mascotas, pero debes hacer tu tarea. Ej: no adoptes a un perro de 2 años de edad que tiene historial de agresión ante otros perros (y por consecuente hacia gatos). En este caso se recomienda adoptar a un perro (o gato) de pocos meses de edad.
  • No preparar a su mascota para el cambio. Te recomendamos introducir el cajón de arena para el gato nuevo y colocar las rejas dentro de tu casa desde antes de llevar a la nueva mascota a casa.
  • No considerar la reacción de su mascota. Imagínate los cambios que están ocurriendo en el hogar desde la perspectiva de tu mascota. Tampoco estarías tan contento si tu perro (o gato) decide traer a otro humano sin avisarte.

SABER CUÁNDO NECESITAS AYUDA:
Si tu gato reacciona de una manera radical y busca a toda costa alejarse del perro, o si tu perro se muestra muy a la defensiva (gruñendo o ladrando en exceso), te recomendamos buscar ayuda profesional.
No esperes hasta que uno de ellos resulte herido. Habla con tu veterinario experto en etología (comportamiento de los animales). Un profesional sabrá como ayudarte en tu caso específico.

Fuentes: 

Fotos Via: